Se acerca ya el gran día. El ritmo es frenético. Las
carrozas no acaban de llegar. Faltan mil detalles. Los teléfonos
móviles echan chispas. La Filà esta abierta todos los
días laborables durante este mes de Abril. Casi todos los
días hay reuniones y los temas se van ultimando. Parece que poco
a poco todo va tomando forma.
Continúan los preparativos de los personajes del boato, se han metido
en el papel hasta el punto que ensayan casi todos los días. Alfareras
y Curtidoras que con sus elementos de percusión serán las
encargadas de animar el acompañamiento de los elementos del
zoco. Comerciantes, Jarayayras y mujeres Mudéjares se
encargarán de conseguir movimiento de mercadeo entre ellos y con
el público asistente. Sembradoras que serán una
colaboración importante en una secuencia del ballet. Qaynas que
con sus cantos y ritmos realizarán el apoyo a los grupos de
percusión...

Arranca el día bien de mañana para los que nos gusta ver
la "arrancá" de la Diana. Hay que coger buen sitio para ver las
evoluciones del Sargento hasta que ordena el levantamiento de armas a
su escuadra de dianeros. Estamos expectantes ante la siempre
espectacular "arrancá" de los Contrabandistas y las no menos
espectaculares "arrancaes" del resto de las filaes hasta que le llega
el turno a la Filà Mudéjares.

Paco Pérez Francés será el Cabo de la
arrancá en La Plaza de España, Rafael Candela Peidro
será el encargado de encabezar la escuadra que ascenderá
por País Valencià y finalmente Germán Gosalbez
Julián realizará la "arrancá del carbonato" desde
el partidor.
Por su parte, el Pepe y sus caballeros aguardan, en la
sede de la calle San Nicolás, el paso
de las escuadras de todas las filaes ofreciendo a los dianeros un
recuerdo del Alférez. Acto que toma una especial simpatía
en la llegada de la escuadra de dianeros de la Filà, cuando el
Alférez y todos sus Caballeros se abalanzan sobre los dianeros
para felicitarles y entregarles personalmente un detalle a cada uno.

Prontito, prontito llegamos al colegio donde tenemos las aulas
habilitadas para que puedan vestirse todos los componentes del boato
del Alférez. Los miembros de la comisión nos repartimos los
trabajos, por suerte tuvimos toda la tarde de ayer para recoger los
trajes del personal del boato, solo queda distribuirlos en aulas. Hemos
de esperar la salida del Alférez Cristiano para poder hacer uso
de más aulas donde ubicar a todos los grupos; poco a poco todo
el mundo se sitúa y empieza el desfile de gente buscando el
lugar donde se encuentra su traje; Alférez, Caballeros, Damas,
Guardia, Porteadores, Porteadoras, Consejo de Sabios, Ballets,
Guerreros del Rey Jaime I, Obispo y Frailes, Cautivos Mudéjares,
Alfareras, Curtidoras, Jarayayras, Qaynas, Comerciantes, Nobles,
Maquilladoras, attrezzo, armas y demás complementos, banda de
música, todo el mundo está identificado y sabe donde
tiene que ir. Sigue el desfile de gente hasta el aula donde los equipos
de maquillaje realizan su trabajo, no hay descanso hasta que todo
esté preparado.
Mientras tanto en el patio exterior se montan las mesas donde el
catering servirá la comida para toda la Filà y
componentes del boato, hace un buen día y los palominos podremos
hacer alguna "formaeta" en el patio al son de las marchas con
las que la SIM de Beniganim ameniza la espera. Esto ayudará
a mantener los nervios hasta la hora H.
Ya se oye la salida del Alférez Alcodiano, nos preparamos para
ir comiendo. La banda comienza a tocar una marcha mientras los
camareros disponen el aperitivo... Esto no estaba previsto, está
empezando a llover. ¿Tendremos otra vez una Entrà Mora
pasada por agua?. Como podemos, reubicamos al personal y a los
músicos en los pórticos del patio, estaremos más
apretados. Pero el ánimo no decae y todos confiamos que
será una nube pasajera (aunque una nube bastante cargada de
agua).

18:30h.
La "Entrà" va a buen ritmo, no llueve, es hora de empezar a
colocar a cada uno en su lugar, el Alférez y su séquito ya
están preparados, todo el mundo aplaude y da la enhorabuena a
José Pérez, no es para menos, el contraste de colores
salmón y oro sobre el blanco de su traje se muestra
señorial y atrevido al mismo tiempo.
El primer Tró, Juan Piñero, que hasta ahora
parecía relajado, empieza a ejercer con autoridad y cada
responsable ocupa su lugar; van apareciendo las carrozas, los
músicos, grupos de percusión, porteadores ... Todos los
personajes van ocupando su lugar en la secuencia, llega el momento de
mayor nerviosismo, ¿donde está el portador del
estandarte?, ¡faltan los portadores de la puerta del paraiso!,
necesitamos gente para cubrir puestos... Estamos en Alcoy, siempre
encuentras algún festero dispuesto a hechar una mano. Queremos
expresar nuestra más sincera gratitud al grupo de Tomasinas y a
todos aquellos que se ofrecieron en esos momentos de máxima
tensión.
Vamos llegando hasta el partidor y aparece la Escuadra Especial; todo
el mundo deja lo que tiene entre manos para aplaudir, realmente es
espectacular y destacan sus colores blanco y marfil en la hora de la
penumbra.
Comienza el desfile para "los Palominos", delante el estandarte de la
Filà, tras él la escuadra oficial acompañada por
la SIM de Beniganim y el Grup de Dolçaines y Tabals Barxell
muestran al público que llega la Filà Mudéjares. El
cabo de escuadra Luis Oltra ordena el alza de armas al son de la marcha
Centenari Mudejar de José Mª Valls, que se alternará
durante el desfile con El Moro del Sinc.
"Bajo el Signo de la Cruz" (por Jordi Peidro Torres).
Año 1258.
Afectada por las duras condiciones de vida que los invasores les han
impuesto, la comunidad mudéjar, encabezada por el caudillo
árabe Al-Azraq, inicia una revuelta -la segunda- que
durará un año y medio y pondrá a sangre y fuego
las comarcas que van desde Játiva hasta Castalla.
Después de múltiples escaramuzas a lo largo del
territorio, los rebeldes son relegados a las tierras que Al-Azraq tiene
en la Vall de Alcalá. Un largo sitio y la falta de provisiones a
la que éste conduce, hace que los rebeldes se rindan ante el
rey Jaime I el año 1259.
Al-Azraq marcha exiliado a Granada, a la corte de Mohamed II -hermano
de su madre-. Pero antes, y en virtud de la antigua amistad que le une
al rey, consigue que los mudéjares de la región mantengan
una parte de sus tierras y pequeños privilegios. Se inician
entonces bajo el signo de la cruz, unos años de coexistencia,
alejados por cierto de la convivencia, que durarán hasta el
retorno del exilio de "El Blavet" a finales de 1275.
Leer más
Día 23 - Honor al Santo Patrón
Amanece el día de Sant Jordi con el paso de la Segunda Diana,
que llena de música el despertar de los alcoyanos, al menos los
que viven en el casco antiguo de la ciudad. Con menos presencia de lo
que es habitual, los Mudéjares desfilan por la Avinguda del
País Valencià, este año más temprano de lo
habitual para que dé tiempo de asistir a los actos propios de la
Alferecía, no sin antes haber haber dado cuenta del desayuno que
** ANTONIO el repostero nos tiene preparado en la Filà.
A las **11 horas, puntuales como manda la ocasión, el
Alférez y su séquito acompañados por un grupo de
palominos, ocupan su lugar en el desfile de la Procesión
matinal.

Mientras el Alférez asiste a la Misa Mayor, la Filà
participa en el pasacalles al son de la música de la SIM de
Beniganim. Inevitablemente un caramelo intencionadamente dirigido en el
cruce con otra Filà, da pie a la batalla de los caramelos entre
Moros y Cristianos.
Es día de procesiones y de culto, pero también es
día de fiesta y los alcoyanos están en la calle, el
público siempre fiel aplaudiendo al paso de Alféreces y
Capitanes; los festeros siempre dispuestos a colocar el pin más
apropiado en la solapa de una chica guapa. A final todos
apiñados para salir en la foto.
Es día de enfrentamiento y también de camaradería.
La representación de la batalla que antaño sucedió
llena las calles de Alcoy de humo y sabor a pólvora, pero sobre
todo de ruido. Muy de mañana los más impacientes
despiertan "alegremente" a los vecinos de la periferia, que
experimentan como las guerras de guerrillas en lugar de llevarlos al
otro mundo, les trae hacia éste con el suave y armonioso sonido
de los arcabuces.
Pero hay tiempo para todo, y después de un cumplido desayuno, un
moro a caballo en nombre de su Capitán, lanza un envite al
cristiano, las huestes cristianas salen al encuentro de la tropa
sarracena. Guiados por el Capitán, siete filàes parten
desde el Castillo hasta la calle Encaro por la calle San Nicolás y
siete filàes parten igualmente por la calle San Lorenzo hasta
la Placeta de Mossen Josep, haciendo gran alarde de poder como
demuestra
el sonido de sus arcabuces. Pero los moros no nos dejamos amedrentar y
les damos el recibimiento que se merecen.

Y este es el principio de la derrota cristiana cuyas tropas no
tienen más remedio que retroceder ante el imparable avance de
las legiones sarracenas. La plaza está perdida, la plaza
está ganada. El Capitán Ligero y el Alférez
Mudéjar no dejan lugar a dudas y coronan las torres del castillo
con la Bandera Mahometana.
 
Más el Cristiano no se resiste a perder
la Plaza, e invita al Moro a rendirse. Pero éste tras tan
efímera victoria no está dispuesto a dejarse arrebatar el
castillo que tanto sudor y pólvora le ha costado. Así
pues sin casi tiempo de digerir "la victoria" y la comida, el Moro sale
al encuentro del insolente. Les demostraremos que en "Alquy" no tienen cabida.
Vana ilusión que se desvanece. El Cristiano apela al
Altísimo y el pequeño Jordi, un año más,
vuelve a lomos de su fiel caballo blanco para sumirnos e una nueva
derrota. El próximo año lo volveremos a intentar.
Otro año ha pasado, para unos muy deprisa, para otros muy
despacio. Pero para todos "los palominos" con el sentimiento de haber
seguido lo que durante más de cien años ha encabezado la
"taula d'escoti" de nuestra filà, Orden, Cultura y Respeto.
Estamos otra vez a 25 de Abril, han pasado las fiestas de Sant Jordi de 2007, y comienzan las de 2008.
Nuestro agradecimiento a José Jorge Pérez Gisbert -Pepe-; ¡Viva el Alférez!
Nuestra felicitación a Enrique Romá Llorca -Quique-; ¡Viva el Capitán!
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